Teresa nos recibió a la puerta para darnos las llaves. Siempre estuvo pendiente de nuestra estancia. También nos dio indicaciones sobre posibles visitas (playas, etc.)
El olor a humedad nada más abrir, el estado en general del suelo, ventanas, camas, los ruidos de la caldera y de los suelos de madera de la planta superior... siendo correcto, no cumplió con las expectativas.